martes, 15 de marzo de 2011

"EN OFF" de Astrid Fugellie

 
UN ÁSTER PARA ÁSTRID
(Algunas notas sobre En Off)



(…)Desde entonces tu sombra da la vuelta
 alrededor de cráteres lunares.
Pero ahora que nos hemos encontrado,
isla, madre, mujer, volcán, destino,
 ven a dormir tu soledad de siempre. (…)
 
Pedro García Cabrera. Isla y mujer.
 
 



Por Antonio Arroyo Silva.



   Decía Vicente Huidobro sobre la poesía que, aparte de la significación gramatical, hay otra, una significación mágica que rompe con la norma convencional del mundo y donde las palabras pierden la denotación estricta. Si la poesía es el vocablo libre de todo prejuicio, el verbo creado y creador que se desarrolla cual el alba primera del mundo, su precisión es no perder ese carácter fundacional e iluminador. Esa mirada asombrada.
   Estos principios fundamentales que sentó el poeta chileno en el Ateneo de Madrid en el primer tercio del siglo XX son los primeros pasos de la poesía de vanguardia en español (1).
   La primera y verdadera revolución de Huidobro en cuanto a poesía se refiere fue inaugurar en nuestra lengua el extrañamiento que preconizaba Nietzsche en su filosofía. Extrañamiento de la palabra que produce rebeldía contra el orden establecido, no sólo por la sociedad en decadencia, sino en la manera de ésta de acotamiento de la realidad a través de un lenguaje ya vacío, que ya nada comunica. En este sentido, Altazor es un trasunto del superhombre nietzscheano en lengua española. Imaginemos por un momento que si en vez de hombre fuera mujer…
  Todo viene muy a propósito de la poesía de Astrid Fugellie, cuya trayectoria  la revelan, según el poeta Raúl Zurita, como la escritora con una de las poéticas más amplias y originales de la poesía chilena actual.  Me parece significativo que nuestra poeta haya aprehendido esta tradición antes mencionada, estos hechos que se corresponden con el que, según mi opinión particular, ha sido el punto cero de la literatura en español de nuestros tiempos. O mejor dicho, no tan significativo como ese vórtice suyo, ese centro que irradia de su condición femenina. Si el poeta canario Pedro García Cabrera identifica la isla con una mujer,  la isla Astrid se encontrará en su verso.
   Dice Jorge Rodríguez Padrón en su célebre artículo sobre la poesía de mujeres en Hispanoamérica,”El barco de la luna” (2), que no conviene establecer una división entre poesía femenina o feminista y poesía masculina. La verdadera poesía no puede asumir estas divisiones. La diferencia entre una y otra está en la percepción del mundo, no en el hecho poético. Una percepción que se hace expresión lingüística, que en el hombre, en principio, está impregnado de estereotipos propios de un sistema patriarcal vigente y, en la mujer, lleno de un extrañamiento propio de su condición y donde intervienen todos los sentidos. La precisión de la mujer-poeta está en ese atrevimiento sin saber qué le espera al final, y, de hecho, este toque es muy necesario para que la poesía fluya con naturalidad y no con los amarres patriarcales. Temor, desconcierto, duda; esto marca el lenguaje fronterizo de la mujer poeta hispanoamericana. Aparte de la revolución que supone el creacionismo de Huidobro.
   Astrid Fugellie. nace en Punta Arenas, Chile. Educadora de Párvulos graduada de la Universidad de Chile.  Miembro fundadora, redactora y posteriormente directora de la revista Corchete, del Banco Central de Chile.  Es cofundadora de la Casa de la Cultura de Punta Arenas. Obra publicada: Poemas, I. Municipalidad de Punta Arenas (1966); Siete poemas, (1969); Una casa en la lluvia, Ed. Gabriela Mistral (1975); Quién es quién en las letras chilenas, Ed. Nascimento (1982);  Las jornadas del silencio, Ed. Nascimento (1984); Travesías, (1986);Chile enlutado (artefacto), Ergo Sum  (1987); A manos del año (cuento), Ergo Sum (1987); La mujer en la poesía chilena de los 80, antología, Inge Corssen editora (1987); Los círculos, Ergo Sum  (1988); Dioses del sueño, Editorial Cuarto Propio (1991); Los círculos, (2ª. Ed.) Ed. La Trastienda (1996); Llaves para una maga, Ed. La Trastienda (1999) De ánimas y mandas, animitas chilenas desde el subsuelo, Proyecto Fondart Regional, (2003); La tierra de los arlequines, ese arco que se forma después de la lluvia, Exposición Marionetas, de la pintora María Paz Valdivieso (2005); La generación de las palomas, Ed. La Trastienda (2005). Con Los círculos obtuvo el Premio Academia Chilena de la Lengua 1989. (Fuente: Fundación Metáfora), y esta obra que nos ocupaen off, editorial La Trastienda, Santiago de Chile 2010.
   Sí, como dijera Huidobro, el poeta representa el drama angustioso que se realiza entre el mundo y el cerebro humano, entre el mundo y su representación, qué drama no representará una mujer que no sólo asume el dolor ante la pérdida personal sino la pérdida de todo el pueblo chileno, el sentimiento trágico de todo un país desde la óptica femenina, que sólo ve la poesía como única vía de asunción. Así ocurre en su obra La generación de las palomas. Astrid va a los linderos y observa que incluso los conceptos han caído en el vacío de la existencia. Como consecuencia, su creación será capaz de ir más allá del simple coloquialismo e inaugura en su verso, digamos, una koiné dialéctica, un habla inventada para expresar el dolor del ser humano al unísono. (3)
   El que no haya sentido el drama que se juega entre la cosa y la palabra, no podrá comprenderme, decía el poeta Huidobro. Tampoco podrá comprender ese extrañamiento del lenguaje que Astrid Fugellie funda en su poesía para expresar en su más extraña lengua (como decía el poeta canario del siglo XVI, Bartolomé Cairasco de Figueroa, cuando oía a los aborígenes de Tamarán apagar su llanto por la pérdida de su identidad con las más sobrecogedoras endechas nunca antes escuchadas) ese desgarramiento sublunar.
   En cuanto al libro recientemente publicado por Astrid En Off, reconozco que, meses antes de dicho evento,  había leído lo que en principio parecía iban a ser dos poemarios distintos, aunque subsiguientes. Los había leído varias veces, incluso alguna de ellas tuve la impresión un tanto borgiana de que era el libro quien me leía a mí o de que eran todas las voces de las mujeres presentes, pasadas o futuras quienes me susurraban al oído su llanto. ¿Por qué en off? Esa expresión alude a una técnica cinematográfica, y ahí está la genialidad del título: una autora que ve ese sentimiento trágico de la vida como una película donde una voz no presenciada retransmite. Llamémoslo alejamiento crítico, contrapunto irónico…el resultado es que cada lector oirá su propia voz interior, de la misma manera que éste que escribe y leyó en un antes y un ahora. Por otra parte, el título nos remonta a esos coros de la tragedia griega. No en vano la palabra persona viene del griego y hace alusión a una máscara especialmente diseñada para que la voz de los actores resonara y fuera escuchada. No era cuestión de identidad sino de escenificar un drama ( y que fuera oído), como el de Astrid Fugellie que no pretende proyectar su ego al modo romántico sino hacer que una tragedia concreta se eleve al rango de la poesía. He aquí la eficacia: re-sonar, sonar (como diría mi amiga también chilena Alejandra González) con el co-razón de una mujer que encuentra el cantero de su poesía. Una poesía que reubica su territorio, que re-zona desde el verso.
  Así, En Off se divide en dos partes bien diferenciadas: la primera, Asteriza y, la segunda, Insomnio. No podría decir, por las causas antes mencionadas, que se trata de dos poemarios. Realmente es una obra con un corpus único, dos habitaciones de una misma casa. La separación de la vida y la separación de la muerte, a fin de cuentas el mismo exilio, el mismo e iluminador sentimiento de vacío. Entiéndase que vacío no es la nada y Astrid, que lo encuentra, lo llena y lo lanza a la inmensidad, como si de una botella se tratara lanzada al océano desde su naufragio. ¡Qué mayor iluminación se puede pedir!
  Asterizacomienza con un diálogo intertextual entre Altazor y ese alterego femenino llamado Asteriza, con la intención de establecer un paralelismo entre ambos descensos y consiguientes caídas. No intención superficial precisamente… De un lado, en el epígrafe o cita de Huidobro, se muestra el descenso de Altazor: cae lo más bajo que se pueda caer. De otro, la hablante que increpa a Asteriza,  anuncia el desplome de ésta. Doble caída, pues, la asumida de Altazor-hombre y la caída propia: el desplome. A continuación esa voz  que está al lado de acá del espejo, esa otra voz en off,  que va a intervenir en siete momentos (curioso dato…) para recordarle a Asteriza hasta qué punto llegó su descenso. Como contrapunto, cada intervención tiene su correspondiente respuesta que no es tal, sino un ahondamiento en el monólogo interior de la aludida, lo cual matiza ese sentimiento de soledad, pues no existe la soledad absoluta. Quien realmente siente su temblor descubre esa otredad necesaria que la mujer ha descubierto para seguir adelante   Sentimiento del vacío, muerte ciega o agonía de un existir, el miedo al espejo quebrado como fragmentación de su individualidad, el sentimiento de culpa por su condición de mujer que nunca podrá asumir, el desamparo y su forma de expresión, el caos subsiguiente de la realidad que le circunda y el sentirse poeta en dicha asunción a la par que se plantea ese lenguaje fronterizo que Jorge Rodríguez Padrón menciona en el ensayo aludido, y, por último, el sentir su carne sazonarse en esa desolación. Sentir el país desplomado en su verso. El país hecho carne en sus entrañas y refundado en el verso. Lo que está siendo en el poema.
   Pasamos a la habitación de Insomnio. Nuestra hablante en off (la misma) pasa seis horas de velatorio ante su ex-esposo que se ha suicidado. Éste ya no puede escucharla, pero el Hombre tampoco antes (vivo o muerto), lo sabe. Voz en off desde afuera de si misma, porque de momento no sabe que se habla desde el interior de sí. Desdoblamiento: la hablante es un yo lírico que pasa  una noche velando el cadáver. ¿Se ha suicidado el hombre o su idea del hombre? Ella, una mujer que desde su escondite, el Insomnio va marcando el transcurrir de unas horas que resumen no ya toda una vida sino toda la historia enajenante de la mujer donde todo ha sido sentimiento de culpa, perdida de identidad: volverá a latir la vida en la palma/ de mi mano deshuellada, herida?  para concluir hacia la primera hora del alba con la convicción de que los delirantes caerán por sus ojos (los de ella) asombrados y nuevos. No le queda otra salida
 
…No hay calles
ya no quedan más calles. (5)
 
  Tragedia sí, no sólo de una mujer que ya ni llora, aunque la memoria duele. Mujer que escribe el testimonio de sí misma, manifestando sus ansias de levedad
 
Quiero dormir sin huesos ni carne
quiero estirar mi lenguaje
hacia otro siglo conjurado. Quiero sobrevivir.
 
  Quiere sobrevivirle a ese cadáver físico y lingüístico (digamos) ante el cual sigue siendo ninguna y, por tanto, sobra en el quehacer de los afectos (4). Tragedia o liberación, eso significa su escondite del insomnio.
   Astrid Fugellie, que conoce el eco de los llamados de las cosas a las palabras, sabe ver como Huidobro  los lazos sutiles que se tienden entre su tragedia personal, su realidad. Oye  las voces que se lanzan unas a otras palabras separadas por distancias inconmensurables:
 
 
Golpea el agua sobre el silencio tal vez
yo sea la llovizna. (…)
 
La noche es oscura, mandíbula
antigua llena de caries. (…)
 
Como decía el filósofo Jacques Derrida: ¿Cómo no temblar?...Para ser verdaderamente, singularmente responsable ante la singularidad del otro es necesario que ya no haya mundo (6). Cierto, todo ha de partir de un sentido de deconstrucción de la realidad, sobre todo en lo referente a esta nueva obra En Off.  Las palabras de Astrid tienen un genio recóndito, un pasado mágico que sólo ella sabe descubrir en esa fuente que es su desplome, y esto es lo que la hace ascender al territorio de la Poesía, a ese plano superior que los lectores percibimos y llamamos magia, temblor…
   “Hay que poner fin a este imperio del mal gusto y la banalidad (dice mi amigo el poeta chileno Leo Lobos en una conversación que mantuvimos hace poco); es necesario rescatar el verdadero humanismo que le devuelva la dignidad a nuestra condición existencial para que el ser humano no desaparezca en cualquier esquina de este mundo cada día más pequeño y más hostil a la vida”. Para que Asteriza pueda salir del escondite del insomnio y pueda soñar, y vivir.
 
 
 


NOTAS BIBLIOGRÁFICAS:
 
 
(1)     MORALES, ANDRÉS, Huidobro en España (tesis doctoral), Ediciones de la Universidad Autónoma de Barcelona. Se utiliza un fragmento de la conferencia que Huidobro dio en el Ateneo de Madrid en 1921, pues se entiende que Astrid Fugellie también quiere hacerle un homenaje al poeta, y al mismo tiempo sirve de hilo conductor a este artículo.
 
 
 
(2)     RODRÍGUEZ PADRÓN, JORGE, “El barco de la luna. Clave femenina de la poesía hispanoamericana”, en la revista Tinta China, de Sevilla (España) y en Fundación para la Cultura Urbana, Caracas (Venezuela). Entiéndase que nuestro crítico nacido en Canarias no defiende una literatura llamada feminista, siquiera claramente diferenciada de la literatura escrita por hombres. Sólo aborda el tema desde una perspectiva poética.
 
 
(3)     ZURITA, RAÚL, Prólogo a La Generaciónde las palomas, op. cit. Véanse ciertas coincidencias de enfoque entre el punto de vista poético de Raúl Zurita y el punto de vista crítico de Jorge Rodríguez Padrón, sobre todo la idea del coloquialismo en la poesía.
 
 
(4)     FUGELLIE, ASTRID, En Off, op. cit. No terminaría de citar la tremenda fuerza de las imágenes de nuestra poeta.
 
 
(5)     FUGELLIE, ASTRID, ibídem. Feliz coincidencia: “hay calles para el verso ”le decía el que escribe a Carlos Edmundo de Ory en 1985. Vid. Esquina Paradise, Ed. El Vigía, Santa Cruz de Tenerife, 2008.
 
 
(6)     DERRIDA, JACQUES, “El temblor” revista Acta Poética de la UNAM, 22 de julio de 2010. Hay una nota que reproduzco: “Agradecemos infinitamente a Marguerite Derrida por facilitarnos esa conferencia, publicada póstumamente en 2006, y damos la oportunidad de publicar por primera vez en español este texto que Derrida tembló y pensó en 2004, poco antes de su muerte”.

jueves, 3 de marzo de 2011

"LA HORMIGUITA BERE" de Ignacio González Tejeda

Ignacio es un gran amigo al que admiro por su gran trabajo en cuanto al uso del lenguaje, aquí en este libro hace gala de su buena narrativa además de ofrecer tanto a niños como a mayores, un cuidado grupo de historias infantiles en donde recalca la importancia de los valores tradicionales.

La literatura infantil es uno de los géneros más complejos en cuanto a las consideraciones del grupo de lectores a quienes va dirigida. El niño es un ser humano casi con las mismas características del adulto; sólo que algunos conceptos de la vida todavía no están del todo desarrollados. El lenguaje, por tanto, debe de poseer las mismas características que en las obras destinadas a todo tipo de lector.

Anahilda García dijo en su prólogo:

"Por fin tengo una ahijada: ella es una hormiguita.
Bere, que es como se llama, nació del corazón de un gran escritor, de un gran amigo a quien admiro y respeto, él es Ignacio González Tejeda.
Ignacio empezó a escribir una historia y todos nos interesamos en su pequeña amiguita; siguió escribiendo y escribiendo hasta alcanzar decenas de relatos, con los que llegó a conformar este interesante libro para nuestros niños.
Bere es una hormiguita muy trabajadora y altruista, viaja mucho y cuenta historias inauditas y simpáticas."

"La pequeña hormiga llegó al corazón de todos los que hemos tenido la suerte de leer sus historias inspiradas por nuestro querido amigo."



Este libro puede comprarse picando aquí.



lunes, 28 de febrero de 2011

"UNA MUJER LLAMADA MUERTE" de Antonio Medina Guevara

"Una mujer llamada Muerte" Es un cuento fantástico en formato de novela - narrativa, ambientado en la preciosa ciudad de Cartagena de Indias (Colombia).

En él se da rienda suelta al la fantasía de los personajes, que se entremezclan con los maravillosos ambientes cargados de historia de la Heroica.

Está editado por editorial Pelícano en formato de novela de bolsillo.

De momento solo a la venta en USA, Colombia e Iberoamérica.


Arnaldo es un joven blanco al que una mujer negra lo crió como si fuera su madre, al que las cosas le van bien con su negocio de zapatero en Cartagena de Indias. Un día conoce a dos mujeres de extraordinaria belleza: una es la juventud en su pleno resplandor de una mulata, la otra es una belleza fría de piel de escarcha. 
     Un día decide marchar con la que le dice ser la muerta…
     Entonces descubre que es una mujer que sufre y que añora la vida de los humanos…


     Unas frases del cuento:


     Se fue Arnaldo de la casa dejando su pecho dentro. Olvidando a todo y a todos; andando durante horas por las callejuelas y sin destino aparente. A final paró. Se sentó bajo las palmeras del Parque de Bolívar de espaldas a un fuente que rompía su catarata de agua al monumento, miro para atrás al sonido y vio al viejo que leía las manos. Le dijo:
     —Tenías razón viejo. Vengo de ver a la muerte. Esa mujer mata con su mirada igual que el sol al rocío.
     —¿Verdad que es bella? —le contestó preguntando y mirando con la vista perdida y ciega.
     —¡Bella es poco…, es hermosa! 
     —Tienes suerte y a la vez desgracia —le dijo el viejo—. Quien la ve se queda prendado, se va y ya no vuelve. Algunos, muy pocos, la vieron y no se fueron… Yo fui uno de esos…, yo la vi al quedar ciego y desde entonces no quiero recuperar la vista…, así puedo verla.
    …..


     Al verla ante la puerta, la niña le lanzó la mejor de sus sonrisas. Después le preguntó:
     —¿Nos vamos…?
     —Si Alicia…, ya nos vamos.
     —Espera, que me despido de mi madre. —le dijo la niña.
     —No puedes. Ella está soñando contigo y no se debe despertar a nadie de los sueños. Pero no te preocupes, ya lo sabe.
     Salieron de la habitación con la niña agarrada de sus manos, alegre y dando saltitos por el pasillo…, había dejado atrás la cama y los tubos... 
     Ya no los necesitaba.
 
El libro se puede solicitar picando aquí.

viernes, 25 de febrero de 2011

"SOMBRAS DE OTOÑO" de Jorge Larena Castejón.

Jorge Larena Castejón nos toma de la mano y nos invita, como espectadores atónitos,a conocer el drama de María con un lenguaje sobrio y poético. La historia dura de una mujer que asiste a la propia destrucción de su memoria y, por tanto, de su vida. “Sombras de otoño” tiene ese algo que engancha desde el principio, que suena a verdad, luces y sombras, bondad y acritud, alegría y dolor. Pero esta novela –que fue una de las finalistas del Premio Planeta de 2002- nos relata sobre todo el discurrir de la progresiva ausencia de su protagonista. 
 
¿Perdemos nuestra vida cuando nuestra memoria empieza a fallarnos? El lector se ve impelido a hacer una reflexión sobre el hecho de ser y de vivir, y se pone en la piel de María. El debate está servido al llegar al momento cumbre, después sólo tenemos que cerrar el libro y dejarnos llevar. 
 
Este libro se puede descargar aquí.
 
Se encuentra disponible como libro aquí. 

jueves, 17 de febrero de 2011

"SEXO, CORAZÓN Y VIDA" de Rosario Valcárcel

A decir de Elsa López, autora del prólogo, “Rosario Valcárcel posee ese raro don de escribir y contar para que el lector pueda sentir. En sus narraciones la autora domina la liturgia del sexo, los rituales secretos que conducen al placer. No es lo que cuenta, es cómo lo cuenta; ese tono ligero, aparentemente neutro, que, poco a poco, va creciendo en intensidad y calor. El cuerpo que lee sufre las mismas sacudidas que la narradora describe en sus protagonistas y, de esa manera, los lectores se pierden con Javier y Valeria en la semipenumbra de un probador de mujeres de unos grandes almacenes o se dejan balancear en los brazos de Mónica como si fuera Kali la diosa capaz de despertar el erotismo en los dioses más poderosos aspirando “el olor amaderado del sándalo, el deleite aromático de lo vegetal, la vitalidad y la tonalidad de las hojas de los árboles”, o pasean con Patricia entre olores a sacristía y pasos de Semana Santa mezclados con hierbas de manzanilla y las indulgencias que abren las puertas del cielo; o, sencillamente, se dejan llevar por el deseo de una profesora hasta los brazos de Yeray, el alumno preferido”.

La pluma de Rosario Valcárcel nos conduce sin estridencias hasta el lugar sagrado donde se va a producir la ceremonia ritual del apareamiento y nos hace sentir el cosquilleo del placer recorriéndonos los pliegues de la piel solo con la virtud de su escritura. Cada uno de los cuentos de este libro encierra un secreto por el que lo hace especial dentro del género. La autora juega con ello. El lector lo advierte y se regala con ello.
A veces, la clave de la historia pasa desapercibida, pero en un momento dado, das con ella y, entonces, solo entonces, se produce el fogonazo que ilumina las páginas que estamos leyendo y, de paso, nuestro cuerpo. Las narraciones transcurren como todas. Una historia, una detallada información sobre los protagonistas para ubicarnos en su entorno, y, de pronto, el detonante que va a conducirnos al estado que los escritores expertos en literatura erótica conocen muy bien: la escena donde el sexo aparece como único protagonista. 

“Sexo, corazón y vida” contiene nueve pinturas de Manolo Ruiz, autor también de la portada. Además colaboró el fotógrafo teldense José Luis Pérez González, quien reproduce un fragmento de un desnudo que a Valcárcel le hizo el pintor Pablo Losa. El libro de Rosario es atrevido pero también posee intensidad poética, sutileza y tratamiento psicológico de los personajes y las situaciones.

Este libro se puede adquirir aquí.
Página web de la autora: www.rosariovalcarcel.com

martes, 15 de febrero de 2011

"LA VERDAD DEL CUENTO" de Fita Reche.

Fita Reche es Licenciada en Psicología por la Universidad de Sevilla, ciudad en la que nacíó en el año 1957. Este fue su primer libro editado, mientras está en la tarea de sacar adelante dos nuevos proyectos:  un libro de poemas y una novela de más peso.

lunes, 7 de febrero de 2011

"LA HISTORIA MÁS BELLA" de Carmelo Romero Salvador

El 19 de enero tuvo lugar la presentación en Zaragoza  de "La historia más bella", en el espacio cultural de la Librería Central. A ella asistieron más de un centenar de personas e intervinieron el profesor Gonzalo Borrás, catedrático de Historia del Arte, y el editor Chusé Aragües.

El día que cumplió 7 años la niña no despertó. Se quedó vacía de vida. Un caso semejante había ocurrido hacía 100 años y Margarita sólo podría volver a la vida si alguien le contaba “la historia más bella del mundo”. El plazo: un año. Si José, su abuelo –sus padres han muerto-, no encuentra esa historia, al cumplir ocho años, la niña morirá.
No son los grandes escritores ni los grandes cuentistas los que pueden hacerlo, ni el dinero –que no le falta al abuelo-, ni el poder –que tampoco-… “la historia más bella” no es, por lo tanto, la mejor escrita, ni la mejor contada, sino la mejor vivida. Y debajo de esas emotivas historias cargadas de sentimientos universales, Carmelo Romero Salvador, nos ofrece un bello canto a la vida y a la esperanza envuelto en una literatura tan sencilla y cercana como espléndida.

Ete libro se puede adquirir en librerías, en la casa del libro o por internet aquí.