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miércoles, 10 de abril de 2013

RITUAL DEL VISITANTE de José Verón Gormaz




RITUAL DEL VISITANTE

José Verón Gormaz muestra una sagaz percepción de la conciencia reflexiva en su obra, sorprendente. Se vivencia especialmente, a través de los serenos y reflexivos versos que va escribiendo desde hace muchos años. Versos que al instante de su lectura, irradian imágenes y tonalidades conmovedoras muy atrayentes para el lector. José Verón posee un universo artístico personalísimo e irremplazable, emergido de donde se funde el campo y el cielo con facilidad de salmo, en esa tierra aragonesa que el poeta siente con todo el alma y que retrata, desde la percepción más íntima, como pocos saben hacerlo. La atmósfera captada, reflejada a través de los vehementes e íntimos poemas -o a través de la fotografía, a la que también se dedica con acierto no menos poético que en los versos-, se hace complaciente al momento con el leedor, pese a serle un territorio inexplorado, repleto de profundos silencios y de grandes soledades. Envuelto en esa elipsis, en ese clima a menudo sangrante pero siempre hermoso y conmovedor, escribe y reflexiona denodadamente el poeta sobre la vida y sus complejidades, atento al menor sonido, al mínimo movimiento, privilegiado observador de las particularidades poéticas y filosóficas que posee la tierra, esa tierra de cultivos verdes pero también campos de ocres secanos, de serranías grises o cenicientas, de arbóreos montículos, de pueblos de adobe y llanto castigados por el omnipresente sol del estío… Todo penetra por la abierta ventana de la habitación del poeta para amalgamarse con su propio pensamiento; todo es una inevitable génesis lírica: los caminos, los yermos valles, el arroyuelo áspero donde casi ni baja agua, el viento impulsivo, el sol que reseca labrantíos y golpea casas, las luces, las sombras, y, en lontananza por donde serpentea el sendero, el solitario caminante con su carga emocional de vida... Todo lo acopia José Verón  con esa peculiaridad que le da ser poeta de versos ponderados, perceptivos y admirables, que parecen ser llevados, por el céfiro crepuscular, de un lugar a otro del pensamiento en la soledad de la tarde…
Aparece, al momento de iniciar la lectura de los poemas, la enorme calidad ritual que poseen, en una arquitectura que se liberó de andamiajes y apoyaturas dejando una gran resistencia y una sólida madurez expresiva. Una sorprendente obra que da acierto a la observancia, a “la ceniza, que envuelve las palabras/ y las guarda del frío de los años” en ese “camino de papel y de palabras” que tan bien conoce el escritor. Brotan los versos con la capacidad demiúrgica de haber sido creados, usando, desde la loable coherencia, la metáfora polivalente del acierto en libre disposición de ensalmo. Poemas que dejan huella imborrable en el lector de una manera natural, sin estridencia ni ruido alguno; sí, con notable fuerza inspiradora. Una huella que se hace más valiosa con el paso del tiempo, ya que los poemas poseen un sentido estético vibrante que actúa tras la lectura, conformando un código secreto, comprometido, sensible, singular. Carácter que revela la relevancia, la particularidad, el acento especial de una elegante y a la vez sobria voz conmovedora, que acaba relampagueando por nuestro interior con inusitada fortaleza: el poema se lee y se explica casi sin que nos demos cuenta; el lector ha de traducirlo debidamente, ha de recorrer ese camino que se le propone, sintiéndolo propio; ha de hurgar, deleitarse, sufrir, inquirir y hacerse preguntas -aun no siendo muy consciente de que lo hace-, pues  los versos crean un vínculo sumamente estrecho con el lector. 
Los poemas más cortos, esos que llevan el singular peso y el admirable sello de la levedad en José Verón, son, generalmente, de contenida y moderada melancolía, llegando nítidos a la conciencia lectora gracias a las ráfagas de emotividad y de verdad poética que les imprime.
El libro que ahora tengo –gracias a su generosa donación- entre las manos, lleva por título “Ritual del visitante”, su última publicación. Son poemas que revelan la magnificencia del poeta; que abducen hasta en el “in illo tempore”, como una verdadera avalancha de emociones; esas que sin darnos cuenta, desde la soledad lectora la tarde y el viento, van quedando y reconfortando “Sobre los signos de un papel dormido” el ánimo. Son poemas del autor y son de todos nosotros, son poemas al viento. Versos a veces de delicada melancolía; otras, rigurosos, certeros, necesarios; todos ellos marcando un eco filosófico, que deja prolongada una sana alteración: la trasmisión de una voluntad ética sincera y admirable. Este libro deja, en su recapitulación o síntesis, una grata y delicada sensación de sobrada inteligencia. El poeta aragonés, en esta obra, como en  poemarios anteriores, se desnuda por dentro para poder situarnos en su universo reflexivo más personal y nítido; como si estuviéramos ante un revulsivo, ese que despierta la voz independiente, pero cercana, muestreándonos un carácter sensible, un pensamiento sonoro nada estridente, y un delicado hacer. Voz armoniosa y tenaz la del poeta, que nos descubre el desasosiego íntimo dentro de un mundo de contrastadas imágenes, que él sitúa en el cofre multicolor de sus emociones más personales. Pocos autores sienten y mueven el verso como lo hace José Verón. Lúcido y conmovedor, nuestro poeta es profundo, es magnético y es cercano; aunque a veces, como buen rapsoda, parezca ensimismarse en poemas sugestivos, muy bien estructurados, que van in crescendo cual generosa sinfonía; poemas que subyugan y sobrecogen, en un exceso emocional siempre vibrante; poemas en los que parece encerrarse solitario el poeta para no hacer ruido... Algo que como lectores agradecemos profundamente, porque, “A través de las horas/ habla la inmensidad iluminada/ por el sol vertical del mediodía…  Y nada más, ya que  “Sólo el eco brutal de las ausencias” parece tener sentido…
Gracias por este libro, estimado amigo, apreciado Poeta.

Con el poeta en Calatayud intercambiando libros...

Puedes obtener este libro en Casa del Libro.

jueves, 28 de febrero de 2013

"COLLAGE DE POESÍA" de Karyn Huberman

Durante los años 2010 y 2011 Karyn Huberman fue realizando una serie de collage tanto visuales como poéticos y ahora los ha recopilado y ha decidido colocarlo en forma gratuita como ebook para que así la poesía pueda llegar sin fronteras y sin problemas de coste a quien desee. Lo único que le agradaría es tener sus comentarios sobre su contenido y que lo compartan con sus amistades para que llegue a mucha más gente. La poesía es para todos. Muchas gracias.
http://issuu.com/karynhuberman/docs/libro_collage_de_poes_as


Aquí el comentario reseña que realiza un amigo común sobre el contenido de este libro:

Un Collage de poesía viva.

Cuando leí por primera vez un Collage de Karyn Huberman, el pecho se me descolgó, era tan bello que lo leía y lo releía con unas ansias in finitas de entenderlo; estaba ese día sentado con mi portátil en la Laguna de San Lázaro mirando las bellas murallas de Getsemaní con los edificios milenarios en sus entrañas y sus multicolores casitas. Ni esa hermosura del espacio cartagenero logró ese día distraer mi mente para que pudiera absorber los versos de aquel poeta y las estrofas milimétricas creadas por Katy; era como sacar del polvo mágico lo más puro en letras que los Vates escogidos habían dejado en sus creaciones y entresacados con tanta maestría que se convertía en un instante cuando uno comenzaba a leerlos en sabiduría lírica y en ese instante es cuando el corazón se despega volviéndose un volcán de sentimientos, desde ese día soñaba con tener uno cada semana y cuando no llegaban me desesperaba y le reclamaba a la brillante autora con el temor de irrespetarla, pero no ella siempre aparecía con otro y en cada uno de ellos se encendía mi espíritu mucho más y buscaba en mi biblioteca al poeta o en la virtual si no lo tenía.

Collage de amor y tiempo una polifonía que subyuga, donde cada poeta es representado con la magistral pluma de la autora que a la vez nos entrega un pedazo de su tierno corazón, con una inspiración de nobleza que constriñe los espíritus y acorta los anhelos del ser que parte en su camino de rosas con el malagueño Vicente Aleixandre ese poeta inmenso que le hace bellos homenajes al dolor con lágrimas y allí ya queda uno prendado para leer como si fuera una partitura solemne los verses más delicados y bellos y cuando termina con ese seguidilla de emociones del poeta Norte Americano- Walt Whitman la intención real es regresar de nuevo donde Vicente para empaparse aún más de esos incomparables rimas que caminan alegres por todo ese libro.
Yo lo quiero tener en mi biblioteca, para que mis tres nietos cuando vengan a vacaciones lo lean y se acaben de convencer de que existe un fenómeno lírico que se denomina Collage y que mi respuesta cuando me preguntaron, porque el profesor dudo mucho, era cierta y que Karyn Huberman es la autora de esos tan bellos que antes les hice leer

Es un libro de biblioteca, es un tesoro literario que todos debemos tener porque no vamos a volver a conocer otro igual a no ser que Katy nos alegre el corazón con otro. Además en la zona virtual está lindo. Yo me imagino la belleza en su propia edición. Qué hago ahora para agradecerle a Karyn por haberle dado tanta alegría a mi corazón. No sé de verdad hasta donde llegue la fuerza de mi espíritu para decirle finalmente ¡Qué su libro es una belleza! ¡Y su regalo una paz para mi alma! Y un aplauso de mis compañeros poetas.
 Gustavo Leal
Desde Cartagena de Indias.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

"CANCIÓN ERRÓNEA" de Antonio Gamoneda.






ANTONIO GAMONEDA

A Antonio Gamoneda escribir le sube la presión sanguínea, nos dice con toda su cándida sinceridad de persona sensible. A Antonio Gamoneda no hace falta presentarle, es un poeta grande entre los grandes. Afortunadamente, en este caso, se cumple con justicia, que el poeta esté en el lugar que le corresponde por su obra, por su talento, pero sobre todo por su sensibilidad y humanidad. Una humanidad, un altruismo que nos deja, verso a verso, reflejado como si de una corriente de agua cristalina se tratara.
He tenido la posibilidad de cartearme varias veces con él, de sentir su abrazo al finalizar la palabra escrita con su bolígrafo en una mano algo temblequeante ya por la edad, pero aún firme y llena de afectos, caligrafía de rasgos muy particulares también; he tenido la oportunidad de cartearme y de recibir el aliento del poeta, con la intermediación de Juan Antonio Pellicer, en momentos en que la vida de mi hijo corría tantos peligros, mi agradecimiento a ambos como a tanta gente, es infinito. Cuando un poeta con sus valores y reconocimientos, se detiene a escuchar y leer unas malas líneas de un poeta aficionado y le valora un libro con la humanidad que él lo hace sin conocerte de nada, y te explica lo que para él es la poesía con toda la sencillez del mundo mientras te estimula a continuar por ese rumbo emprendido, es que estamos ante alguien sumamente grande en lo natural, ante alguien que no se le sube los premios a la cabeza, ante alguien que realmente nos pertenece a todos como si fuera nuestro bondadoso vecino de al lado o nuestro mejor amigo, ese que nos entiende. No todos –escritores, artistas, gente famosa por un motivo u otro- obran así. Al contrario: son muy raros aquellos que permanecen siendo fieles a su esencia primigenia y lo digo con cierta experiencia de llamar a algunas puertas sin resultados aún sabiendo que han escuchado el timbre. La fama suele confundirles o  perderles. Allá ellos, porque eso también viene reflejado en sus obras y, cómo no, las empaña.  



Vayamos a lo importante: El poeta, leonés –aun nacido en Oviedo un treinta de mayo como el que esto escribe- nos deja, estos días, una nueva sorprendente continuación de su obra. Se trata de un libro con guisos de singularidad –todos sabemos que su obra ha permanecido aislada de cualquier tendencia poética- como lo son todos los de su magna obra. Pero éste se antoja especial quizás por la edad del poeta: “Canción errónea” lo titula, y lo hace con esa sensación de dudas que todo ser humano que se precie tiene a la hora de escribir, de dejar o mostrar algo y más si, como en el caso de Antonio, se es prácticamente autodidacta, alguien que se ha hecho así mismo, que todavía le engrandece más, sobre todo cuando sabemos que pasó por la pobreza y la miseria de la Guerra civil, y que tras ésta consiguió hacer -con todo el esfuerzo de la voluntad- estudios medios, combinándolo con un trabajo como recadero de un banco. Quizás por eso Gamoneda queda fuera de ínfulas y de ordenanzas canonizadoras, pese a haber cobrado notoriedad con el premio mayor de las letras castellanas hace unos años. Gamoneda es un poeta sencillo, un hombre de barrio leonés, habitual y coloquial que se llena de emociones y nos las cuenta con las alegorías poéticas. Como bien escribe Casado sobre él: “Gamoneda no desarrolla propiamente un relato, ni siquiera cuando anuncia que va a hacerlo; los hechos se fragmentan en sensaciones, en detalles aislados de su contexto, trasportan ecos de tiempos anteriores. La mirada está sometida a un núcleo obsesivo que la absorbe, la dirige de forma centrípeta hacia lo que el poeta llama interiorización”. Él no se cree más grande que nadie y nos lo demuestra con suma naturalidad. Los poemas vesiculares que se leen en esta Canción que el poeta dice que es errónea pero la realidad nos dice que pertenece, dicho título, a un poema, al parecer anterior, que afloró aquí prestando el título a todo el libro, quedan intitulados en unos versos muy compensados con la edad del autor, poemas casi autobiográficos como lo son todos desde el inicial “Blues castellanos”. El poeta se nos presenta en este libro, recorriendo miserias y estercoleros, pisando detritos, removiendo rebuscallas hospitalarias, despojos, etc., con su bestiario habitual al que le sigue siendo fiel. La muerte es una compañía, es alguien que camina al lado, que se comunica, con quien habla y quien le habla casi como una amiga sin miedo ni esperanzas ya.  Este tránsito de la inexistencia a la existencia y vuelta a la inexistencia, es el giro por donde se mueve el poeta, este vivir para la curiosidad y morir sin saber para qué exactamente, esta nadería envuelta en nada que tan bien nos muestra con unos versos que nos sumergen en la mejor poesía de nuestro tiempo. Gamoneda es grande porque es cercano; es especial, porque es amigo; es poeta porque siente y nos precipita en las honduras del ser, porque escucha la vida y la siente efímera, de contenidos absurdos; y aún así, es consciente de que merece la pena, en ese ir del no ser al no ser de la inexistencia a la inexistencia, pasarlo, vivirlo y hacerlo bien, ya que en ese tránsito se concentra todo lo posible en nosotros: el amor, la descendencia, la amistad, la decepción, la pérdida y el logro…  

Anticipo un poema que ya adelantó hace días el diario “El País”: 

  
Amé. Es incomprensible como el temor de los árboles.
Ahora estoy extraviado en la luz pero yo sé que amé.
Yo vivía en un ser y su sangre se deslizaba por mis venas y
la música me envolvía y yo mismo era música.
Ahora,
¿quién es ciego en mis ojos?
Unas manos pasaban sobre mi rostro y envejecían dulcemente. ¿Qué
fue existir entre cuerdas y olvidos?
¿Quién fui en los brazos de mi madre, quién fui en mi propio corazón?
Es extraño: solamente he aprendido a desconocer y olvidar. Es extraño:
Todavía el amor
habita en el olvido.


Barcelona.-06.-11.-2012.

©Teo Revilla Bravo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

"ARENA, MAR Y VIENTO" Teo Revilla, Marino Rossetti y Juan A. Pellicer


 La emoción y la ilusión hacen posible unir orillas. Compartir sensaciones a través de la Poesía es tarea de quien se deja llevar del sentimiento. Nosotros, que no nos vemos, sentimos nuestros corazones y son ellos los que inventan nuevos espacios donde verse y reconocerse. Espacios construidos entre las páginas de este libro, que llegan a tus manos con la única intención de sentir y vivir acercando para ti estas Orillas inventadas de emoción.
Muchas gracias por acompañarnos en este mágico viaje portando como único equipaje maletas repletas de sueños y cálidas sonrisas del color del mar que nos baña.


Teo Revilla
Marino Rosetti
Juan A. Pellicer



Marino Rossetti, Teo Revilla y Juan A. Pellicer, autores del libro “Arena, Mar y Viento. Versos en orillas de emoción”, han querido hacer de este Post otra “fusión” de emociones para presentarlo.
Espero lo disfruten.



Marino Rossetti

L’idea di questo libro nacque da una “ illuminazione” accompagnata dalla stima e dall’amicizia che mi lega ai miei compagni di viaggio. Un viaggio che si muove su vari terreni: poesia, pittura, fotografia, quasi a voler cogliere ogni stimolo da tutto quanto ci circonda.
E, di fronte, il mare, fonte vitale, luogo d’incontro dei nostri “ sentire.
Lascio nelle mani e alla sensibilità del lettore il giudizio e spero che  si senta “ avvolto”, abbracciato da quel mare di emozioni che ha guidato il nostro scrivere.
Con affetto
Mrossetti

La idea de este libro surgió de una "iluminación", acompañada por la estima y la amistad que me une a mis compañeros de viaje. Un viaje que se mueve por diversas sendas:: la poesía, la pintura, la fotografía, como si quisiéramos  coger todos los estímulos de todo lo que nos rodea.Y, en frente, el mar, fuente de vida, lugar de encuentro de nuestro "sentir”.Dejo en tus manos lector, y a tu  sensibilidad  el juicio y espero que usted se sienta "envuelto", abrazado por el mar de emociones que nos ha guiado en este nuestro escribir...Con afecto
MRossetti







Teo Revilla
"Cuando Marino y Juan Antonio Pellicer me  propusieron la idea de aunar esfuerzos y emociones artísticas con el fin de propiciar la creación de una obra compartida que reflejara nuestro universo artístico,  pictórico, fotográfico y poético en el sentido amplio, me dio un golpe de emoción. El problema -que luego no lo fue tanto- surgía al tratar de unificar criterios básicos: título, portada, maquetación en general, orden y prólogo, que nos identificara vivamente con la idea: acercar tres poetas amigos enriquecidos por un lema de inspiración, a través del mar Mediterráneo como fuente vital y símbolo de iluminación, algo junto a la amistad, que geográficamente nos articulaba y avecindaba fuertemente.
De la idea ha surgido este hermoso libro bilingüe que ahora, ilusionados, presentamos al posible lector. Que ese lector sea benevolente; que ese lector potencial se sienta involucrado en este mar de emociones y navegue por él plácidamente, es sin duda nuestro gran anhelo. Dejo en estas líneas mi agradecimiento personal y mi afecto"
Teo.



Juan A. Pellicer

Tener la oportunidad de compartir un proyecto con estos dos grandes Artistas (Teo y Marino) con los que además de admirar y deleitarme con sus Obras, mantengo una entrañable y muy afectuosa relación desde hace tiempo (los antiguos 4muros – que lejanos quedan ya aquellos tiempos-), supone para mi, como podréis comprender un motivo de gran honor y satisfacción.
Cuando Marino me expuso este proyecto, (con la emoción e intensidad que suele poner en todo que aquello en lo que cree), no sólo no pude negarme, sino que quedé fascinado y atraído por la idea. Así se lo expuse a Teo.
Recuerdo que al principio pesaban mucho los inconvenientes en cuanto a la viabilidad del proyecto. Si bien es cierto que la premisa básica era compartida, “conseguir una fusión de emociones desde las tres orillas del Mediterráneo, la del Norte de Teo, la del Este de Marino y la del Sur esta mía”, la forma de conseguir armar y construir este nuevo sueño, nos supuso no pocos quebraderos de cabeza.
¿Cuántos poemas incluir? ¿Fotografías si, fotografías no? ¿Cuál debería ser su estructura? ¿Quién podría hacer el Prólogo? ¿Quien daría forma en cuanto a diseño y maquetación? ¿Donde se haría? ¿Como se presentaría?.... Muchas preguntas en las que perdernos.
Tengo que decir que en ningún momento nuestra ilusión y nuestras ganas se vinieron abajo, antes al contrario, comenzamos a ir dando respuestas y soluciones, en forma de trabajo y comunicación, a todas y cada una de las interrogantes que se iban suscitando.
Fue así como este precioso proyecto fue adquiriendo cuerpo con el paso de los días y semanas.
Quiero –en nombre propio así como en el de mis compañeros- agradecer a Modesto Herrera el que hubiera aceptado la petición que, a través de Karyn Huberman (Katyta), le hicimos al solicitarle nos hiciera el Prólogo. Fue así como desde su Veracruz querido, última orilla y puerto del Mediterráneo, que pudimos contar con esta especialísima y querida aportación.
El libro está estructurado por un Prologo general cuyo autor es el citado Modesto Herrera. A continuación tres espacios diferenciados con sus propios y particulares Prólogos (el de Teo Revilla realizado por Doris Melo; el de Marino Rossetti porLibia Compagnoni; y el mío por parte de Jerónimo Conesa). Posteriormente y con una Obra a color de cada Autor (Dos Pinturas y una Fotografía) el lector entra directamente con los 17 Poemas de cada uno.
Toda la obra (236 páginas) se presenta en los dos idiomas de los Autores, Español y Italiano.
Finalmente agradecer a Katyta su inestimable ayuda en todo lo que a lo largo de las semanas hemos podido ir necesitando: maquetación, contactos, diseño, etc., y todo con el buen hacer, la pulcritud y alegría de la que ella es ejemplo constante.
Uniéndome a la ilusión y el deseo de mis compañeros, espero que el lector disfrute con esta nuestra Obra, tanto como nosotros realizándola.

Hasta que la Editorial no confirme los distintos puntos de venta, los lectores en la adquisición del Libro lo podrán hacer contactando directamente con los Autores vía mail:


También se puede comprar aquíí
Más información aquí

martes, 15 de marzo de 2011

"EN OFF" de Astrid Fugellie

 
UN ÁSTER PARA ÁSTRID
(Algunas notas sobre En Off)



(…)Desde entonces tu sombra da la vuelta
 alrededor de cráteres lunares.
Pero ahora que nos hemos encontrado,
isla, madre, mujer, volcán, destino,
 ven a dormir tu soledad de siempre. (…)
 
Pedro García Cabrera. Isla y mujer.
 
 



Por Antonio Arroyo Silva.



   Decía Vicente Huidobro sobre la poesía que, aparte de la significación gramatical, hay otra, una significación mágica que rompe con la norma convencional del mundo y donde las palabras pierden la denotación estricta. Si la poesía es el vocablo libre de todo prejuicio, el verbo creado y creador que se desarrolla cual el alba primera del mundo, su precisión es no perder ese carácter fundacional e iluminador. Esa mirada asombrada.
   Estos principios fundamentales que sentó el poeta chileno en el Ateneo de Madrid en el primer tercio del siglo XX son los primeros pasos de la poesía de vanguardia en español (1).
   La primera y verdadera revolución de Huidobro en cuanto a poesía se refiere fue inaugurar en nuestra lengua el extrañamiento que preconizaba Nietzsche en su filosofía. Extrañamiento de la palabra que produce rebeldía contra el orden establecido, no sólo por la sociedad en decadencia, sino en la manera de ésta de acotamiento de la realidad a través de un lenguaje ya vacío, que ya nada comunica. En este sentido, Altazor es un trasunto del superhombre nietzscheano en lengua española. Imaginemos por un momento que si en vez de hombre fuera mujer…
  Todo viene muy a propósito de la poesía de Astrid Fugellie, cuya trayectoria  la revelan, según el poeta Raúl Zurita, como la escritora con una de las poéticas más amplias y originales de la poesía chilena actual.  Me parece significativo que nuestra poeta haya aprehendido esta tradición antes mencionada, estos hechos que se corresponden con el que, según mi opinión particular, ha sido el punto cero de la literatura en español de nuestros tiempos. O mejor dicho, no tan significativo como ese vórtice suyo, ese centro que irradia de su condición femenina. Si el poeta canario Pedro García Cabrera identifica la isla con una mujer,  la isla Astrid se encontrará en su verso.
   Dice Jorge Rodríguez Padrón en su célebre artículo sobre la poesía de mujeres en Hispanoamérica,”El barco de la luna” (2), que no conviene establecer una división entre poesía femenina o feminista y poesía masculina. La verdadera poesía no puede asumir estas divisiones. La diferencia entre una y otra está en la percepción del mundo, no en el hecho poético. Una percepción que se hace expresión lingüística, que en el hombre, en principio, está impregnado de estereotipos propios de un sistema patriarcal vigente y, en la mujer, lleno de un extrañamiento propio de su condición y donde intervienen todos los sentidos. La precisión de la mujer-poeta está en ese atrevimiento sin saber qué le espera al final, y, de hecho, este toque es muy necesario para que la poesía fluya con naturalidad y no con los amarres patriarcales. Temor, desconcierto, duda; esto marca el lenguaje fronterizo de la mujer poeta hispanoamericana. Aparte de la revolución que supone el creacionismo de Huidobro.
   Astrid Fugellie. nace en Punta Arenas, Chile. Educadora de Párvulos graduada de la Universidad de Chile.  Miembro fundadora, redactora y posteriormente directora de la revista Corchete, del Banco Central de Chile.  Es cofundadora de la Casa de la Cultura de Punta Arenas. Obra publicada: Poemas, I. Municipalidad de Punta Arenas (1966); Siete poemas, (1969); Una casa en la lluvia, Ed. Gabriela Mistral (1975); Quién es quién en las letras chilenas, Ed. Nascimento (1982);  Las jornadas del silencio, Ed. Nascimento (1984); Travesías, (1986);Chile enlutado (artefacto), Ergo Sum  (1987); A manos del año (cuento), Ergo Sum (1987); La mujer en la poesía chilena de los 80, antología, Inge Corssen editora (1987); Los círculos, Ergo Sum  (1988); Dioses del sueño, Editorial Cuarto Propio (1991); Los círculos, (2ª. Ed.) Ed. La Trastienda (1996); Llaves para una maga, Ed. La Trastienda (1999) De ánimas y mandas, animitas chilenas desde el subsuelo, Proyecto Fondart Regional, (2003); La tierra de los arlequines, ese arco que se forma después de la lluvia, Exposición Marionetas, de la pintora María Paz Valdivieso (2005); La generación de las palomas, Ed. La Trastienda (2005). Con Los círculos obtuvo el Premio Academia Chilena de la Lengua 1989. (Fuente: Fundación Metáfora), y esta obra que nos ocupaen off, editorial La Trastienda, Santiago de Chile 2010.
   Sí, como dijera Huidobro, el poeta representa el drama angustioso que se realiza entre el mundo y el cerebro humano, entre el mundo y su representación, qué drama no representará una mujer que no sólo asume el dolor ante la pérdida personal sino la pérdida de todo el pueblo chileno, el sentimiento trágico de todo un país desde la óptica femenina, que sólo ve la poesía como única vía de asunción. Así ocurre en su obra La generación de las palomas. Astrid va a los linderos y observa que incluso los conceptos han caído en el vacío de la existencia. Como consecuencia, su creación será capaz de ir más allá del simple coloquialismo e inaugura en su verso, digamos, una koiné dialéctica, un habla inventada para expresar el dolor del ser humano al unísono. (3)
   El que no haya sentido el drama que se juega entre la cosa y la palabra, no podrá comprenderme, decía el poeta Huidobro. Tampoco podrá comprender ese extrañamiento del lenguaje que Astrid Fugellie funda en su poesía para expresar en su más extraña lengua (como decía el poeta canario del siglo XVI, Bartolomé Cairasco de Figueroa, cuando oía a los aborígenes de Tamarán apagar su llanto por la pérdida de su identidad con las más sobrecogedoras endechas nunca antes escuchadas) ese desgarramiento sublunar.
   En cuanto al libro recientemente publicado por Astrid En Off, reconozco que, meses antes de dicho evento,  había leído lo que en principio parecía iban a ser dos poemarios distintos, aunque subsiguientes. Los había leído varias veces, incluso alguna de ellas tuve la impresión un tanto borgiana de que era el libro quien me leía a mí o de que eran todas las voces de las mujeres presentes, pasadas o futuras quienes me susurraban al oído su llanto. ¿Por qué en off? Esa expresión alude a una técnica cinematográfica, y ahí está la genialidad del título: una autora que ve ese sentimiento trágico de la vida como una película donde una voz no presenciada retransmite. Llamémoslo alejamiento crítico, contrapunto irónico…el resultado es que cada lector oirá su propia voz interior, de la misma manera que éste que escribe y leyó en un antes y un ahora. Por otra parte, el título nos remonta a esos coros de la tragedia griega. No en vano la palabra persona viene del griego y hace alusión a una máscara especialmente diseñada para que la voz de los actores resonara y fuera escuchada. No era cuestión de identidad sino de escenificar un drama ( y que fuera oído), como el de Astrid Fugellie que no pretende proyectar su ego al modo romántico sino hacer que una tragedia concreta se eleve al rango de la poesía. He aquí la eficacia: re-sonar, sonar (como diría mi amiga también chilena Alejandra González) con el co-razón de una mujer que encuentra el cantero de su poesía. Una poesía que reubica su territorio, que re-zona desde el verso.
  Así, En Off se divide en dos partes bien diferenciadas: la primera, Asteriza y, la segunda, Insomnio. No podría decir, por las causas antes mencionadas, que se trata de dos poemarios. Realmente es una obra con un corpus único, dos habitaciones de una misma casa. La separación de la vida y la separación de la muerte, a fin de cuentas el mismo exilio, el mismo e iluminador sentimiento de vacío. Entiéndase que vacío no es la nada y Astrid, que lo encuentra, lo llena y lo lanza a la inmensidad, como si de una botella se tratara lanzada al océano desde su naufragio. ¡Qué mayor iluminación se puede pedir!
  Asterizacomienza con un diálogo intertextual entre Altazor y ese alterego femenino llamado Asteriza, con la intención de establecer un paralelismo entre ambos descensos y consiguientes caídas. No intención superficial precisamente… De un lado, en el epígrafe o cita de Huidobro, se muestra el descenso de Altazor: cae lo más bajo que se pueda caer. De otro, la hablante que increpa a Asteriza,  anuncia el desplome de ésta. Doble caída, pues, la asumida de Altazor-hombre y la caída propia: el desplome. A continuación esa voz  que está al lado de acá del espejo, esa otra voz en off,  que va a intervenir en siete momentos (curioso dato…) para recordarle a Asteriza hasta qué punto llegó su descenso. Como contrapunto, cada intervención tiene su correspondiente respuesta que no es tal, sino un ahondamiento en el monólogo interior de la aludida, lo cual matiza ese sentimiento de soledad, pues no existe la soledad absoluta. Quien realmente siente su temblor descubre esa otredad necesaria que la mujer ha descubierto para seguir adelante   Sentimiento del vacío, muerte ciega o agonía de un existir, el miedo al espejo quebrado como fragmentación de su individualidad, el sentimiento de culpa por su condición de mujer que nunca podrá asumir, el desamparo y su forma de expresión, el caos subsiguiente de la realidad que le circunda y el sentirse poeta en dicha asunción a la par que se plantea ese lenguaje fronterizo que Jorge Rodríguez Padrón menciona en el ensayo aludido, y, por último, el sentir su carne sazonarse en esa desolación. Sentir el país desplomado en su verso. El país hecho carne en sus entrañas y refundado en el verso. Lo que está siendo en el poema.
   Pasamos a la habitación de Insomnio. Nuestra hablante en off (la misma) pasa seis horas de velatorio ante su ex-esposo que se ha suicidado. Éste ya no puede escucharla, pero el Hombre tampoco antes (vivo o muerto), lo sabe. Voz en off desde afuera de si misma, porque de momento no sabe que se habla desde el interior de sí. Desdoblamiento: la hablante es un yo lírico que pasa  una noche velando el cadáver. ¿Se ha suicidado el hombre o su idea del hombre? Ella, una mujer que desde su escondite, el Insomnio va marcando el transcurrir de unas horas que resumen no ya toda una vida sino toda la historia enajenante de la mujer donde todo ha sido sentimiento de culpa, perdida de identidad: volverá a latir la vida en la palma/ de mi mano deshuellada, herida?  para concluir hacia la primera hora del alba con la convicción de que los delirantes caerán por sus ojos (los de ella) asombrados y nuevos. No le queda otra salida
 
…No hay calles
ya no quedan más calles. (5)
 
  Tragedia sí, no sólo de una mujer que ya ni llora, aunque la memoria duele. Mujer que escribe el testimonio de sí misma, manifestando sus ansias de levedad
 
Quiero dormir sin huesos ni carne
quiero estirar mi lenguaje
hacia otro siglo conjurado. Quiero sobrevivir.
 
  Quiere sobrevivirle a ese cadáver físico y lingüístico (digamos) ante el cual sigue siendo ninguna y, por tanto, sobra en el quehacer de los afectos (4). Tragedia o liberación, eso significa su escondite del insomnio.
   Astrid Fugellie, que conoce el eco de los llamados de las cosas a las palabras, sabe ver como Huidobro  los lazos sutiles que se tienden entre su tragedia personal, su realidad. Oye  las voces que se lanzan unas a otras palabras separadas por distancias inconmensurables:
 
 
Golpea el agua sobre el silencio tal vez
yo sea la llovizna. (…)
 
La noche es oscura, mandíbula
antigua llena de caries. (…)
 
Como decía el filósofo Jacques Derrida: ¿Cómo no temblar?...Para ser verdaderamente, singularmente responsable ante la singularidad del otro es necesario que ya no haya mundo (6). Cierto, todo ha de partir de un sentido de deconstrucción de la realidad, sobre todo en lo referente a esta nueva obra En Off.  Las palabras de Astrid tienen un genio recóndito, un pasado mágico que sólo ella sabe descubrir en esa fuente que es su desplome, y esto es lo que la hace ascender al territorio de la Poesía, a ese plano superior que los lectores percibimos y llamamos magia, temblor…
   “Hay que poner fin a este imperio del mal gusto y la banalidad (dice mi amigo el poeta chileno Leo Lobos en una conversación que mantuvimos hace poco); es necesario rescatar el verdadero humanismo que le devuelva la dignidad a nuestra condición existencial para que el ser humano no desaparezca en cualquier esquina de este mundo cada día más pequeño y más hostil a la vida”. Para que Asteriza pueda salir del escondite del insomnio y pueda soñar, y vivir.
 
 
 


NOTAS BIBLIOGRÁFICAS:
 
 
(1)     MORALES, ANDRÉS, Huidobro en España (tesis doctoral), Ediciones de la Universidad Autónoma de Barcelona. Se utiliza un fragmento de la conferencia que Huidobro dio en el Ateneo de Madrid en 1921, pues se entiende que Astrid Fugellie también quiere hacerle un homenaje al poeta, y al mismo tiempo sirve de hilo conductor a este artículo.
 
 
 
(2)     RODRÍGUEZ PADRÓN, JORGE, “El barco de la luna. Clave femenina de la poesía hispanoamericana”, en la revista Tinta China, de Sevilla (España) y en Fundación para la Cultura Urbana, Caracas (Venezuela). Entiéndase que nuestro crítico nacido en Canarias no defiende una literatura llamada feminista, siquiera claramente diferenciada de la literatura escrita por hombres. Sólo aborda el tema desde una perspectiva poética.
 
 
(3)     ZURITA, RAÚL, Prólogo a La Generaciónde las palomas, op. cit. Véanse ciertas coincidencias de enfoque entre el punto de vista poético de Raúl Zurita y el punto de vista crítico de Jorge Rodríguez Padrón, sobre todo la idea del coloquialismo en la poesía.
 
 
(4)     FUGELLIE, ASTRID, En Off, op. cit. No terminaría de citar la tremenda fuerza de las imágenes de nuestra poeta.
 
 
(5)     FUGELLIE, ASTRID, ibídem. Feliz coincidencia: “hay calles para el verso ”le decía el que escribe a Carlos Edmundo de Ory en 1985. Vid. Esquina Paradise, Ed. El Vigía, Santa Cruz de Tenerife, 2008.
 
 
(6)     DERRIDA, JACQUES, “El temblor” revista Acta Poética de la UNAM, 22 de julio de 2010. Hay una nota que reproduzco: “Agradecemos infinitamente a Marguerite Derrida por facilitarnos esa conferencia, publicada póstumamente en 2006, y damos la oportunidad de publicar por primera vez en español este texto que Derrida tembló y pensó en 2004, poco antes de su muerte”.

miércoles, 19 de enero de 2011

"ARTE-GRAFÍA" nuevo proyecto de Órbita Literaria.

No. 1
Con motivo del segundo aniversario de nuestra red "Órbita Literaria", les invitamos a participar en este nuevo proyecto que llevará por nombre "ARTE-GRAFÍA".

¿De qué se trata?
              ¿Cómo participar?
                                ¿Quién puede hacerlo?

Mira con detención cada una de las imágenes que aquí se exponen y piensa... ¿cuál de ellas te inspira una historia?... ¿un poema quizás?... ¿un cuento infantil?... ¿un relato onírico?.

TODO CABE EN ESTE PROYECTO, solamente hay que atreverse a imaginar y crear.
No. 2

No. 3


No. 5
No. 4

 La idea de este tercer proyecto es, que en base a las imágenes que proporcionamos de diversos y reconocidos artistas que han querido participar en el proyecto; escritores y poetas dejen volar su imaginación y creen poemas, cuentos o relatos dedicados a dar  realce a estas bellas expresiones artísticas, de tal manera que el resultado sea una simbiosis lo más acertada posible.

Para evitar que los títulos de las obras den idea y condicionen al escritor, los hemos obviado. Se conocerán, autor y título, en el momento de la publicación del libro.

Para participar, deben ser miembros de Órbita Literaria o recibir una invitación expresa.

Solamente se participará con UN trabajo escrito. Deberá de tener un máximo  de extensión de tres páginas. Serán enviados por e-mail al correo: orbitaliteraria@gmail.com como documento de Word, acompañado de la autorización para ser publicado, sin olvidar los datos de autor e informando del número de la obra a la cual se desea dedicar el escrito.


No. 6

No. 7

No. 8

No. 9

No.11
No. 10















No. 12
Las imágenes participan también para ser portada del libro, por lo que agradeceríamos a todos que votéis por aquella que más les guste para este efecto.  Solamente deben picar sobre el número que les agrade en la tabla de votación que se encuentra a mano derecha de esta página.  Solamente les permitirá votar una vez.

El plazo final para hacer llegar los escritos finalizará el 31 de Marzo de 2011.

Cualquier duda o consulta acerca de este proyecto, escribir a orbitaliteraria@gmail.com  o dejar un comentario en este espacio... muchas gracias.

*El título del libro está sujeto a posibles cambios.


No.13
No. 14

No. 15
No.16  






lunes, 17 de enero de 2011

"PROTEOPOEMAS (VERSOS INVERSOS)" de Luis Vargas Alejo.

La poesía de Luís Vargas Alejo es hija de la reflexión y sus vivencias... así comienza el prólogo de esta obra, que realizó el también poeta cubano, José Valle Valdés.

Por una parte, el temperamento reflexivo que lo caracteriza, y la rica sensibilidad educada bajo el continuo ejercicio de la lectura, lo inclinan favorablemente al apotegma y la ficción, a la elaboración subjetiva de su realidad.

Por la otra, el segmento histórico vivido, complejo, saturado de encontrados acontecimientos, ha sometido su condición humana a grandes pruebas, que han modelado definitivamente su carácter y visión del mundo.

De costados tan vigorosos, decisivos en la configuración de una mentalidad, nace su poesía, situacional y directa, de raigal afición humanista.




XXXIII

Cada vez
hago versos
más pequeños
porque llegué
por fin
a saber
que
la nada
es algo...(es mucho)
de donde
nace
todo

Vivir
en el vacío
para
llenarlo
con hojas de luz
como planetario
donde giran
los
planetas
soñados.

La reseña completa se puede leer en el blog del autor picando aquí.
Este libro se puede adquirir y descargar picando aquí.

sábado, 25 de diciembre de 2010

VERSOS DE AZUL. Poemas junto al mar y un Soneto de emoción de Juan Antonio Pellicer

 
Versos de Azul acaba de ver la luz, un libro de poemas visuales y escritos que, en 92 páginas a color,  cargadas de ilusión,  descansan tranquilos los 27 Poemas que lo conforman y que acaba con un Soneto. El soneto, como no podía ser de otra manera, es precisamente el titulado “Soneto de Mar”.

El autor dice: Es un trabajo donde  Poesía y Fotografía caminan de la mano formando un todo, nacido en esos momentos de silencio y también porque no decirlo de voluntaria soledad. Cada poema, al igual que cada Fotografía, tiene su propia historia, su propia vida, su propia ilusión…. Dicen, y es cierto, que un autor podría estar mucho tiempo hablando de su obra, ya que en ella normalmente se suelen dar cita muchos momentos, muchas vivencias, muchos recuerdos,… Entre las páginas de un libro hay mucho de la vida y los silencios de su autor. Y es por ello que resulta, - ahora lo entiendo un poco mejor- difícil dejar de hablar de tu propio libro. Será que teniéndolo entre las manos estás viendo parte de tu vida pasar. 
 
En su prólogo, realizado por Teo Revilla Bravo se lee:
J.Pellicer va logrando una plenitud poética sin prisas, sin alardes, de una manera espontánea y natural, dejando constancia y esencia fehaciente de lo realizado sentido. Se percibe en su obra el uso poético de los colores cambiantes, de la luz resplandeciente, de los crepúsculos mediterráneos, de los fuertes oleajes y de las brisas viajeras, como constantes vehementes de las que nos deja manifiesta entrega: emociones, ensueños, pensamientos, vida, amor y muerte…, elementos presentes, mundo imaginativo, a la vez real e incesante. Por ello, cuando escribe, detalla fascinaciones como realidades, instantes de seducción retenidos en una tenaz obsesión por atesorarlos, para, transformándolos, dejarnos toda la esencia artística y filosófica como un eco profundo en nuestra asombrada mirada. 
Con el fin de que el público conozca su obra, el autor ha creado un lugar (blog) especial en el cuál y desde este momento podréis acceder a toda su obra (Fotografías, Poemas, PPS, Videos, Entrevistas, Recitales, etc.) incluido por supuesto este Libro. Para llegar hasta él solo debéis pinchar AQUI  o seguir este enlace: http://jpellicer-mislibros.blogspot.com/ 

Todo aquel que desee  adquirir un ejemplar dedicado por el autor, puede solicitarlo en el correo:
pellicer@los4murosdejpellicer.com