sábado, 2 de julio de 2011

"VISIONES" de Jorge Murillo Torrico

Éste es uno de los varios libros de arte que nos ofrece Jorge Murillo, imagenes a todo color de su colección de obras: Visiones.  Un mundo lleno de imaginación y colorido en donde el autor conversa íntimamente con él mismo y sus emociones, el amor, la ausencia, el dolor, su visión del mundo, de su habitat... visiones que no dejan indiferentes .

Otros libros de arte del autor:

Visiones... aquí.
Visiones III... aquí.
Visiones II... aquí.
El cántico de San Francisco de Asís... aquí.
Pensamientos... aquí.

jueves, 30 de junio de 2011

"LARGO CAMINO DE VUELTA" de Antonio Medina Guevara

   Nueva novela "Largo camino de vuelta"


Título original: Largo camino de vuelta
Primera edición: Junio, 2011
© Antonio Medina Guevara
© MEH - Miami, FL (USA)
© Sobre la portada: AMG
Printed in USA / Impreso en USA
Lexington, KY
ISBN: 978-1-4477-3266-2
Después del éxito de "No matéis al gorrión", en "Largo camino de vuelta", el autor nos narra una historia que refleja la dura vida de "ida y vuelta" en un tiempo de emigrantes, y nos describe con su habitual forma sencilla, pero a la vez llena de sensibilidad, que la amistad es eterna.
 
La novela relata la vida de un muchacho que, al morir su padre y retornar a su pueblo, encuentra en Juan al amigo que le recuerda su infancia, le redescubre los lugares que tanto añoraba y le habla de los tiempos pasados..., acabando los dos, pese a su gran diferencia de edad, en amigos inseparables...
 
Una historia llena de sensibilidad, en la que el autor, vuelve al relato rural en el que tan bien se desenvuelve.
 
Sobre el autor:
Su primera publicación fue tardía; la primera novela “No matéis al gorrión” se publicó a principios del 2.010 y fue todo un éxito, repitiendo edición al agotarse. Después vendría "Una mujer llamada Muerte” que se publicó primero en los Estados Unidos a principios de 2.011 y que poco después salió al mercado en España.
 
Otros títulos:
"No matéis al gorrión" (Madrid, 2.010)
"Una mujer llamada Muerte" (USA y Barcelona, 2.011)

Un fragmento del libro:

...Cruzó sus manos y me miró de reojo. Yo disimulé, hice que no lo veía. Con sus ojos brillando a la noche me dijo lo que me apreciaba, los buenos y los malos ratos pasados juntos, hasta que la mirada se le tornó niebla y miró para otro lado.
Yo hice lo mismo.
Cerramos los ojos y abrimos los sentidos.
Quedamos los dos uniendo generaciones de amistad que venían desde antes de conocernos. Él me hablaba de cosas de mi padre mientras yo me las imaginaba como si fueran vivencias recientes, frescas y resplandecientes, tal y como salían de sus labios.
Era un gozo escucharlo.
Se estaba tan bien, que fui a buscar una manta para apurar el tiempo. Volví de inmediato y nos arropamos; la brisa empezaba a morder la piel y se agradecía. Quedé mirándolo al trasluz y observé como a su vez miraba la luna, creo que pensó que era suya; era la luna de siempre, pero estaba tan cerca, que parecía que le daba las alas que le habían quitado los años; vi como viajaban los recuerdos en sus ojos; aquellos ojos que tenían encerrados los cabrones de sus hijos en el almacén de ojos viejos…

Se pueden solicitar ejemplares aquí.

jueves, 23 de junio de 2011

"SABOR POR LETRAS" de Jorge Dossi



Jorge Dossi nos regala algunos fragmentos de sus poemas:

De "Sensual Baires"

Un sensual Baires viene aromando por las esquinas,
por las delicias que merodean sin par su carne,
tan cazadoras, tan sublevadas por espantar el
aburrimiento,
tan perfiladas Cortazareando en las madrugadas,
baten sus alas sobrevolando y un viejo tango
las acorrala camino al bajo,
por las leyendas de marineros alcoholizados,
por nuestros hijos, hijos de un puerto que bien
retrata un tal Del Prado, tan solitarios, tan faloperos.
Esta madeja no se desata y el saxo gime fraseando
orgasmos a contrapunto,
arremetiendo esa melodía buscando el clímax
de su novela.




De "País convulsionado"

Entrar en la pintura y ansiar tomar los brazos,
girar el torso y dar un nuevo trazo
y amar un resurgir de pechos alterados
que avanzan indecentes, turgentes, temerarios.






De "Lovely ébano"

Yo pedí que la canción se terminara para anclar mi prosa
estéril en tu cama, olvidarme de editores y farsantes que
susurran loas burdas a mis páginas.
Lovely ébano grite cuando acababas y la espuma del festín
me atragantaba, hubo tiempo para despreciar los besos
que supiste obsequiarme entrada el alba.




Ejemplares de este libro se pueden solicitar al correo: 
babelbooks@verizen.net

o bien picando aquí.

martes, 21 de junio de 2011

"POESÍA CANARIA" Antología 2011.



El porqué de una cita de Heidegger
en POESÍA CANARIA (antología) que presenté la semana pasada en la feria del libro de santa cruz de tenerife. Saludos cordiales
«Lo que dura, lo fundan los poetas»: es, como se sabe, un verso de Hölderlin que Heidegger comenta largamente en el ensayo sobre
Hölderlin y la esencia de la poesía
Puede ser tomado como síntesis de la tesis heideggeriana sobre el carácter fundante, inaugural, que pertenece al arte de la palabra. El texto en que este verso hölderliniano es comentado forma parte de la producción del llamado «segundo Heidegger» (es, en efecto, un texto de 1936), de una fase de su filosofía en que él desarrolla especialmente la relación ser-lenguaje. Esta relación, que se anuncia de modo «escandaloso» en las famosas páginas de la Carta sobre el humanismo(1946) en la que Heidegger define al lenguaje como «la casa del ser» en el doble sentido, subjetivo y objetivo, del genitivo, tiene sus raíces en la elaboración del concepto de mundo en Sein und Zeit. En aquella obra, contra la idea corriente de que el mundo es la suma de los objetos encontrados en la experiencia, se propone la tesis de que el mundo está «antes» que las cosas individuales, en cuanto es el horizonte de retornos dentro del cual, solamente, algo puede tematizarse «como algo», como un ente determinado. Analizado más a fondo, el horizonte-contexto se revela no como una estructura de nexos entre cosas, sino como un sistema de significados. Que el ser-ahí tenga ya siempre, en cuanto existe, un mundo, no significa que de hecho él esté en relación actual con todas las cosas, sino que está familiarizado con un sistema de signos y de significados; podríamos decir, que dispone ya siempre de un lenguaje. Ser, para las cosas, significa en esta perspectiva pertenecer a una totalidad de retornos que es dada ante todo como sistema de significados. El sucesivo desarrollo de Heidegger sobre el tema del lenguaje, es decir, toda la elaboración que culmina en el escrito sobre el humanismo y luego en Unterwegs zur Sprache, puede considerarse rigurosamente coherente con estas premisas puestas en Sein und Zeit: el acontecer del ser se da en el lenguaje. La única novedad es que es abandonada -si es que alguna vez estuvo- toda perspectiva «humanística»; si el hombre es «proyecto arrojado» (Sein und Zeit), «quien arroja, en el proyecto, es el ser» (Ueber den Humanismus) y no el hombre. La relación del ser-ahí con el lenguaje, es más, en su típica estructura de dependencia recíproca (el hombre habla de lenguaje, pero es el lenguaje que «dispone» de él en cuanto condiciona y delimita sus posibilidades de experiencia), es el «lugar» donde se capta la relación del hombre con el ser, caracterizado también él por una dependencia recíproca. No se trata solamente de una analogía entre estas dos relaciones -hombre-lenguaje, hombre-ser-, ya que el ser no es otra cosa que su darse en el lenguaje; o también: el ser no es otra cosa que el darse del lenguaje. El evento, del ser y del lenguaje, es uno sólo.(...)

No es aquí el lugar de discutir si y hasta qué punto esta concepción de la poesía como evento «inaugural de un mundo histórico manifiesta un énfasis romántico; sobre esto podría objetarse, de todos modos, que semejante énfasis romántico no es exclusivo de Heidegger, ya que estéticas y poéticas contemporáneas están generalmente de acuerdo en reconocer en el lenguaje poético una más radical originalidad respecto del lenguaje cotidiano; esto también en las perspectivas más radicalmente formalistas o hasta estructurales. Pero lo que importa es que en esta teorización del alcance ontológicamente fundante del lenguaje poético, Heidegger proporciona la premisa para liberar la poesía de la esclavitud del referente, de su sujeción a un concepto puramente figurativo del signo que ha dominado la mentalidad de la tradición metafísico-representativa. De la asunción de la relación lenguaje-realidad como relación figurativa derivaba, en la estética tradicional, la necesidad de calificar luego específicamente el lenguaje poético en referencia a ciertos tipos de contenido (por ejemplo, las emociones) o a ciertos caracteres puramente formales (por ejemplo, el verso). Las poéticas del siglo XX se han liberado definitivamente de estas perspectivas; aunque rara vez han asumido explícitamente la posición ontológica de Heidegger, se han movido, no obstante, en una dirección que presupone el rechazo de la dependencia figurativa del lenguaje respecto de la cosa. Precisamente respecto de esta orientación general de las poéticas del siglo XX, y ante todo de las vanguardias históricas, Heidegger tiene el mérito de haber explicitado hasta el final las bases ontológicas de sus revoluciones, mostrando qué concepción del ser es preciso «adoptar» si se quiere verdaderamente salir de la mentalidad representativa de la metafísica.
Gianni Vattimo

Esta Antología se puede adquirir aquí.

Información cedida por Roberto Cabrera:  El Vigía editora

jueves, 9 de junio de 2011

"ARTE-GRAFÍA" el tercer proyecto de "Órbita Literaria"

“Arte-Grafía” pretende conseguir aunar dos formas de arte: la gráfica, obras pictóricas y fotográficas; la literaria, relatos y poemas.
En este libro se encuentran dieciséis elegidas imágenes de autor, a todo color, acompañadas de una breve nota biográfica de su realizador y lo que le incentivó o inspiró   para crearla. Las imágenes fueron presentadas de forma anónima a los miembros escritores y poetas de la red “Órbita Literaria”, para que una vez debidamente visionadas, escogieran una de ellas y  formularan una creación libre y literaria que emanara emocionalmente de sus percepciones. 

En esta obra han colaborado con sus obras artísticas y/o literarias los siguientes autores:
Aicha E. Iglesias (Siria); Alberto Baeyens, Ana Matallana, Antonio Arroyo, Antonio Medina, Antonio Sanchez-Gil, Blanca Langa, Blas Martínez, Cristina Reyes, Encarni Urbano, Irene gomis, Jorge Murillo, José Manuel Salinas, Juan A. Pellicer, Lucía Santamaría Nájara, Manuel Parra, Mª Ángeles Adán, Maria Oreto Pedro Fausto, Pepe Valera, Rocío Pérez Crespo, Sara Garrote, Teo Revilla Bravo, Xavier Coderch (todos de España) y, Alejo Urdaneta (Venezuela), Aline Bruzas (Argentina), Avetis Zakarian (Armenia), Clara Patricia Cano (Colombia), Diana Profilio (Argentina), Doris Melo (Puerto Rico), Emilia Calderón (México), Francisco Javier Ramos (México), Iven Marino (Venezuela), José Valle Valdés (Cuba), Julliet Ramirez (USA), Karyn Huberman (Chile), Livia Susana Lobato (Argentina), Mª Eleonor Prado Mödinger (Chile), Marino Rossetti (Italia), Niurka Barrios (Venezuela), Norma Aristeguy (Argentina), Vilma Ferreira (Brasil) y Vilma Vlems (Bélgica).

Quisiera dar mis públicos agradecimientos a todos los artistas, escritores y poetas por hacer de este libro algo único e inestimable.  La portada del mismo está engalanada con una de las obras de su interior, su autora es Irene Gomis.

ISBN: 978-84-15344-11-7
D.L: V-2132-2011

Aquellos que deseen un ejemplar de este libro, escribir al mail: orbitaliteraria@gmail.com

jueves, 14 de abril de 2011

"ARIA COMPRESSA / AIRE COMPRIMIDO" de Marino Rossetti

Marino Rossetti es un gran amigo, pintor, escultor, ceramista,   y poeta italiano, es un artista completo que con gran entusiasmo ha visto salir a la luz este hijo literario bilingüe italiano-español.

En "Aire comprimido", la intención era y es forzar el ritmo aún y sobre todo a través de una combinación muy poco lógica de las palabras, someterlas a un tipo de estrés para que revelen otros significados, incluso mediante una disposición diferente en la página -espacio, creando pausas y distintos modos de leer-, una operación que deriva directamente de la composición pictórica.

"No hay paisaje que representar, porque no hay paisaje". La intención no era describir, ni representar algo, más bien "presentar "radicalmente "ese estado".

                           Fuera es un continuo
                           vaivén de gentío
                           bajo los ojos opacos
                           de ventanas abiertas.

(Fragmento  del poema JUNTOS)




Este poemario se puede adquirir picando aquí.

martes, 15 de marzo de 2011

"EN OFF" de Astrid Fugellie

 
UN ÁSTER PARA ÁSTRID
(Algunas notas sobre En Off)



(…)Desde entonces tu sombra da la vuelta
 alrededor de cráteres lunares.
Pero ahora que nos hemos encontrado,
isla, madre, mujer, volcán, destino,
 ven a dormir tu soledad de siempre. (…)
 
Pedro García Cabrera. Isla y mujer.
 
 



Por Antonio Arroyo Silva.



   Decía Vicente Huidobro sobre la poesía que, aparte de la significación gramatical, hay otra, una significación mágica que rompe con la norma convencional del mundo y donde las palabras pierden la denotación estricta. Si la poesía es el vocablo libre de todo prejuicio, el verbo creado y creador que se desarrolla cual el alba primera del mundo, su precisión es no perder ese carácter fundacional e iluminador. Esa mirada asombrada.
   Estos principios fundamentales que sentó el poeta chileno en el Ateneo de Madrid en el primer tercio del siglo XX son los primeros pasos de la poesía de vanguardia en español (1).
   La primera y verdadera revolución de Huidobro en cuanto a poesía se refiere fue inaugurar en nuestra lengua el extrañamiento que preconizaba Nietzsche en su filosofía. Extrañamiento de la palabra que produce rebeldía contra el orden establecido, no sólo por la sociedad en decadencia, sino en la manera de ésta de acotamiento de la realidad a través de un lenguaje ya vacío, que ya nada comunica. En este sentido, Altazor es un trasunto del superhombre nietzscheano en lengua española. Imaginemos por un momento que si en vez de hombre fuera mujer…
  Todo viene muy a propósito de la poesía de Astrid Fugellie, cuya trayectoria  la revelan, según el poeta Raúl Zurita, como la escritora con una de las poéticas más amplias y originales de la poesía chilena actual.  Me parece significativo que nuestra poeta haya aprehendido esta tradición antes mencionada, estos hechos que se corresponden con el que, según mi opinión particular, ha sido el punto cero de la literatura en español de nuestros tiempos. O mejor dicho, no tan significativo como ese vórtice suyo, ese centro que irradia de su condición femenina. Si el poeta canario Pedro García Cabrera identifica la isla con una mujer,  la isla Astrid se encontrará en su verso.
   Dice Jorge Rodríguez Padrón en su célebre artículo sobre la poesía de mujeres en Hispanoamérica,”El barco de la luna” (2), que no conviene establecer una división entre poesía femenina o feminista y poesía masculina. La verdadera poesía no puede asumir estas divisiones. La diferencia entre una y otra está en la percepción del mundo, no en el hecho poético. Una percepción que se hace expresión lingüística, que en el hombre, en principio, está impregnado de estereotipos propios de un sistema patriarcal vigente y, en la mujer, lleno de un extrañamiento propio de su condición y donde intervienen todos los sentidos. La precisión de la mujer-poeta está en ese atrevimiento sin saber qué le espera al final, y, de hecho, este toque es muy necesario para que la poesía fluya con naturalidad y no con los amarres patriarcales. Temor, desconcierto, duda; esto marca el lenguaje fronterizo de la mujer poeta hispanoamericana. Aparte de la revolución que supone el creacionismo de Huidobro.
   Astrid Fugellie. nace en Punta Arenas, Chile. Educadora de Párvulos graduada de la Universidad de Chile.  Miembro fundadora, redactora y posteriormente directora de la revista Corchete, del Banco Central de Chile.  Es cofundadora de la Casa de la Cultura de Punta Arenas. Obra publicada: Poemas, I. Municipalidad de Punta Arenas (1966); Siete poemas, (1969); Una casa en la lluvia, Ed. Gabriela Mistral (1975); Quién es quién en las letras chilenas, Ed. Nascimento (1982);  Las jornadas del silencio, Ed. Nascimento (1984); Travesías, (1986);Chile enlutado (artefacto), Ergo Sum  (1987); A manos del año (cuento), Ergo Sum (1987); La mujer en la poesía chilena de los 80, antología, Inge Corssen editora (1987); Los círculos, Ergo Sum  (1988); Dioses del sueño, Editorial Cuarto Propio (1991); Los círculos, (2ª. Ed.) Ed. La Trastienda (1996); Llaves para una maga, Ed. La Trastienda (1999) De ánimas y mandas, animitas chilenas desde el subsuelo, Proyecto Fondart Regional, (2003); La tierra de los arlequines, ese arco que se forma después de la lluvia, Exposición Marionetas, de la pintora María Paz Valdivieso (2005); La generación de las palomas, Ed. La Trastienda (2005). Con Los círculos obtuvo el Premio Academia Chilena de la Lengua 1989. (Fuente: Fundación Metáfora), y esta obra que nos ocupaen off, editorial La Trastienda, Santiago de Chile 2010.
   Sí, como dijera Huidobro, el poeta representa el drama angustioso que se realiza entre el mundo y el cerebro humano, entre el mundo y su representación, qué drama no representará una mujer que no sólo asume el dolor ante la pérdida personal sino la pérdida de todo el pueblo chileno, el sentimiento trágico de todo un país desde la óptica femenina, que sólo ve la poesía como única vía de asunción. Así ocurre en su obra La generación de las palomas. Astrid va a los linderos y observa que incluso los conceptos han caído en el vacío de la existencia. Como consecuencia, su creación será capaz de ir más allá del simple coloquialismo e inaugura en su verso, digamos, una koiné dialéctica, un habla inventada para expresar el dolor del ser humano al unísono. (3)
   El que no haya sentido el drama que se juega entre la cosa y la palabra, no podrá comprenderme, decía el poeta Huidobro. Tampoco podrá comprender ese extrañamiento del lenguaje que Astrid Fugellie funda en su poesía para expresar en su más extraña lengua (como decía el poeta canario del siglo XVI, Bartolomé Cairasco de Figueroa, cuando oía a los aborígenes de Tamarán apagar su llanto por la pérdida de su identidad con las más sobrecogedoras endechas nunca antes escuchadas) ese desgarramiento sublunar.
   En cuanto al libro recientemente publicado por Astrid En Off, reconozco que, meses antes de dicho evento,  había leído lo que en principio parecía iban a ser dos poemarios distintos, aunque subsiguientes. Los había leído varias veces, incluso alguna de ellas tuve la impresión un tanto borgiana de que era el libro quien me leía a mí o de que eran todas las voces de las mujeres presentes, pasadas o futuras quienes me susurraban al oído su llanto. ¿Por qué en off? Esa expresión alude a una técnica cinematográfica, y ahí está la genialidad del título: una autora que ve ese sentimiento trágico de la vida como una película donde una voz no presenciada retransmite. Llamémoslo alejamiento crítico, contrapunto irónico…el resultado es que cada lector oirá su propia voz interior, de la misma manera que éste que escribe y leyó en un antes y un ahora. Por otra parte, el título nos remonta a esos coros de la tragedia griega. No en vano la palabra persona viene del griego y hace alusión a una máscara especialmente diseñada para que la voz de los actores resonara y fuera escuchada. No era cuestión de identidad sino de escenificar un drama ( y que fuera oído), como el de Astrid Fugellie que no pretende proyectar su ego al modo romántico sino hacer que una tragedia concreta se eleve al rango de la poesía. He aquí la eficacia: re-sonar, sonar (como diría mi amiga también chilena Alejandra González) con el co-razón de una mujer que encuentra el cantero de su poesía. Una poesía que reubica su territorio, que re-zona desde el verso.
  Así, En Off se divide en dos partes bien diferenciadas: la primera, Asteriza y, la segunda, Insomnio. No podría decir, por las causas antes mencionadas, que se trata de dos poemarios. Realmente es una obra con un corpus único, dos habitaciones de una misma casa. La separación de la vida y la separación de la muerte, a fin de cuentas el mismo exilio, el mismo e iluminador sentimiento de vacío. Entiéndase que vacío no es la nada y Astrid, que lo encuentra, lo llena y lo lanza a la inmensidad, como si de una botella se tratara lanzada al océano desde su naufragio. ¡Qué mayor iluminación se puede pedir!
  Asterizacomienza con un diálogo intertextual entre Altazor y ese alterego femenino llamado Asteriza, con la intención de establecer un paralelismo entre ambos descensos y consiguientes caídas. No intención superficial precisamente… De un lado, en el epígrafe o cita de Huidobro, se muestra el descenso de Altazor: cae lo más bajo que se pueda caer. De otro, la hablante que increpa a Asteriza,  anuncia el desplome de ésta. Doble caída, pues, la asumida de Altazor-hombre y la caída propia: el desplome. A continuación esa voz  que está al lado de acá del espejo, esa otra voz en off,  que va a intervenir en siete momentos (curioso dato…) para recordarle a Asteriza hasta qué punto llegó su descenso. Como contrapunto, cada intervención tiene su correspondiente respuesta que no es tal, sino un ahondamiento en el monólogo interior de la aludida, lo cual matiza ese sentimiento de soledad, pues no existe la soledad absoluta. Quien realmente siente su temblor descubre esa otredad necesaria que la mujer ha descubierto para seguir adelante   Sentimiento del vacío, muerte ciega o agonía de un existir, el miedo al espejo quebrado como fragmentación de su individualidad, el sentimiento de culpa por su condición de mujer que nunca podrá asumir, el desamparo y su forma de expresión, el caos subsiguiente de la realidad que le circunda y el sentirse poeta en dicha asunción a la par que se plantea ese lenguaje fronterizo que Jorge Rodríguez Padrón menciona en el ensayo aludido, y, por último, el sentir su carne sazonarse en esa desolación. Sentir el país desplomado en su verso. El país hecho carne en sus entrañas y refundado en el verso. Lo que está siendo en el poema.
   Pasamos a la habitación de Insomnio. Nuestra hablante en off (la misma) pasa seis horas de velatorio ante su ex-esposo que se ha suicidado. Éste ya no puede escucharla, pero el Hombre tampoco antes (vivo o muerto), lo sabe. Voz en off desde afuera de si misma, porque de momento no sabe que se habla desde el interior de sí. Desdoblamiento: la hablante es un yo lírico que pasa  una noche velando el cadáver. ¿Se ha suicidado el hombre o su idea del hombre? Ella, una mujer que desde su escondite, el Insomnio va marcando el transcurrir de unas horas que resumen no ya toda una vida sino toda la historia enajenante de la mujer donde todo ha sido sentimiento de culpa, perdida de identidad: volverá a latir la vida en la palma/ de mi mano deshuellada, herida?  para concluir hacia la primera hora del alba con la convicción de que los delirantes caerán por sus ojos (los de ella) asombrados y nuevos. No le queda otra salida
 
…No hay calles
ya no quedan más calles. (5)
 
  Tragedia sí, no sólo de una mujer que ya ni llora, aunque la memoria duele. Mujer que escribe el testimonio de sí misma, manifestando sus ansias de levedad
 
Quiero dormir sin huesos ni carne
quiero estirar mi lenguaje
hacia otro siglo conjurado. Quiero sobrevivir.
 
  Quiere sobrevivirle a ese cadáver físico y lingüístico (digamos) ante el cual sigue siendo ninguna y, por tanto, sobra en el quehacer de los afectos (4). Tragedia o liberación, eso significa su escondite del insomnio.
   Astrid Fugellie, que conoce el eco de los llamados de las cosas a las palabras, sabe ver como Huidobro  los lazos sutiles que se tienden entre su tragedia personal, su realidad. Oye  las voces que se lanzan unas a otras palabras separadas por distancias inconmensurables:
 
 
Golpea el agua sobre el silencio tal vez
yo sea la llovizna. (…)
 
La noche es oscura, mandíbula
antigua llena de caries. (…)
 
Como decía el filósofo Jacques Derrida: ¿Cómo no temblar?...Para ser verdaderamente, singularmente responsable ante la singularidad del otro es necesario que ya no haya mundo (6). Cierto, todo ha de partir de un sentido de deconstrucción de la realidad, sobre todo en lo referente a esta nueva obra En Off.  Las palabras de Astrid tienen un genio recóndito, un pasado mágico que sólo ella sabe descubrir en esa fuente que es su desplome, y esto es lo que la hace ascender al territorio de la Poesía, a ese plano superior que los lectores percibimos y llamamos magia, temblor…
   “Hay que poner fin a este imperio del mal gusto y la banalidad (dice mi amigo el poeta chileno Leo Lobos en una conversación que mantuvimos hace poco); es necesario rescatar el verdadero humanismo que le devuelva la dignidad a nuestra condición existencial para que el ser humano no desaparezca en cualquier esquina de este mundo cada día más pequeño y más hostil a la vida”. Para que Asteriza pueda salir del escondite del insomnio y pueda soñar, y vivir.
 
 
 


NOTAS BIBLIOGRÁFICAS:
 
 
(1)     MORALES, ANDRÉS, Huidobro en España (tesis doctoral), Ediciones de la Universidad Autónoma de Barcelona. Se utiliza un fragmento de la conferencia que Huidobro dio en el Ateneo de Madrid en 1921, pues se entiende que Astrid Fugellie también quiere hacerle un homenaje al poeta, y al mismo tiempo sirve de hilo conductor a este artículo.
 
 
 
(2)     RODRÍGUEZ PADRÓN, JORGE, “El barco de la luna. Clave femenina de la poesía hispanoamericana”, en la revista Tinta China, de Sevilla (España) y en Fundación para la Cultura Urbana, Caracas (Venezuela). Entiéndase que nuestro crítico nacido en Canarias no defiende una literatura llamada feminista, siquiera claramente diferenciada de la literatura escrita por hombres. Sólo aborda el tema desde una perspectiva poética.
 
 
(3)     ZURITA, RAÚL, Prólogo a La Generaciónde las palomas, op. cit. Véanse ciertas coincidencias de enfoque entre el punto de vista poético de Raúl Zurita y el punto de vista crítico de Jorge Rodríguez Padrón, sobre todo la idea del coloquialismo en la poesía.
 
 
(4)     FUGELLIE, ASTRID, En Off, op. cit. No terminaría de citar la tremenda fuerza de las imágenes de nuestra poeta.
 
 
(5)     FUGELLIE, ASTRID, ibídem. Feliz coincidencia: “hay calles para el verso ”le decía el que escribe a Carlos Edmundo de Ory en 1985. Vid. Esquina Paradise, Ed. El Vigía, Santa Cruz de Tenerife, 2008.
 
 
(6)     DERRIDA, JACQUES, “El temblor” revista Acta Poética de la UNAM, 22 de julio de 2010. Hay una nota que reproduzco: “Agradecemos infinitamente a Marguerite Derrida por facilitarnos esa conferencia, publicada póstumamente en 2006, y damos la oportunidad de publicar por primera vez en español este texto que Derrida tembló y pensó en 2004, poco antes de su muerte”.